25/9/08

CandyLove



Sumari de mi Regalo para Sumi-Chan
Dulce, Dulce Amor


Ash volvió a besarla con intensidad mientras apretaba su delgado cuerpo junto al suyo. Su cabello negro se mezclaba con el pelirrojo de ella, mientras la presión aumentaba. Hacia tiempo que Misty había aprendido a controlar aquellas situaciones, nada pasaba de un simple beso apasionado o unas simples caricias juguetonas. La atracción de ambos se volvía irresistible y aunque la chica ocultaba bien sus sentimientos, Ash no se conformaba con tan solo mirarla pasar o practicar alguna otra actividad... Él la deseaba con todas sus fuerzas, ella era la única persona que en verdad lo comprendía y entendía su odio hacia si mismo. Las diferencias de gustos encabezaban el último número de la lista... Quizás el único problema para concretar su relación estaba muy lejos de solucionarse o muy cerca por descubrirse. Pero eso no le importaba en aquel momento.

Disfrutaba cada rose de su mano en la tersa piel del cuerpo femenino que aprisionaba. Misty era suave y su piel pálida se comparaba con la elegancia de la ceda. Sus líneas curveadas cubrían su cintura y sus pechos perfectos adornaban el interior de su camisa ancha. Gemidos se escapaban de sus labios cada vez que la fría mano de su intersector recorría aquellas partes privadas.

El momento de retomar el aire llego para ambos. Sus frentes juntas y sus cuerpos pegados indicaban que su actividad todavía no terminaría así de fácil. Se encontraban sobre la pared de la habitación de él, las ventanas semi-cerradas indicaban que en el mundo real todavía era de día. Una bandeja solitaria de comida completaba la certeza de que era medio día, un ambiente tranquilo les daba la señal de que los demás habitantes no se encontraban y el silencio corroboraba lo anterior.

Ambos se miraron fijamente. Apartaron sus labios uno del otro y respiraron el mismo aire sus pulmones -Debo irme- musitó la Líder cerca de aquel oído moreno -Llegaran en cualquier momento-

-¿Volverás?-

-Sabes que siempre regreso-

-Enfermare de nuevo si desapareces-

-Volveré-

30/8/08

Pasiones Ocultas III



Pasiones Ocultas III


Estaba dispuesto a averiguar lo que había pasado la noche anterior. Se dirigía al mismo Bar por el mismo camino ignorando a cuanta persona se le cruzase por su línea recta.

-¿Viste a esa hermosa chica?-

La conversación alejada de aquellos desconocidos resbalaba en sus oídos. Escuchaba con atención el plan que él mismo había diseñado dentro de su cabeza y se sostenía en el sentimiento de indignación que lo inundaba. Deseaba tanto encontrar y descubrir a la persona que había arruinado su vida que hasta su nuevo trabajo se encontraba descuidado por parte de su mente. Sabia que los lideres de gimnasio y los entrenadores mas experimentados podían esperar, pero quizás esa persona con olor a lilas no lo esperaría

-Es extraño que una persona tan famosa como ella se alcoholice en un Bar público-

Los dos jóvenes cruzaron por su costado izquierdo sin ningún afán de mirarlo, centrados solo en la conversación que mantenían desde lejos y con voz alta. Ash apresuro el paso, la sola idea de pensar que él pudo ser criticado de esa forma por otras personas que presenciaron su anterior grado de alcohol, le enchinaba la piel -No deberían hablar así de una persona que solo quiere divertirse- él se indigno un poco mas y continuo con sus pasos apresurados


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La música moderna del bar inundo sus oídos. Las luces parpadeantes que cambiaban de colores al son del ritmo musical del ambiente, lo segaban al tocar sus pupilas. Recordaba el acomodado de las mesas y esa gran pista que se depositaba en el centro del lugar.

La barra principal se encontraba repleta de hombres de diferentes edades, variando también en su apariencia y su estado alcoholizado. Parecían divertirse con algún hombre sin suerte gritándole "Fondo... Fondo... Fondo...” con todos sus pulmones sin parar y casi al hunismo. Cerró sus ojos al sentir un recuerdo fugaz de esa escena tan similar

-Dime Gary, no piensas beber- su voz alcoholizada fue el primer sonido que escucho
-Ash, deberías parar. Dawn ya no esta aquí para ayudarte, si pierdes el control-
-Eres un pesado, esta es mi fiesta y yo puedo hacer lo que se me venga en gana-
-Solo te digo que esta es la oportunidad perfecta para parar-
-Tú y Brock son unos pesados- el nuevo y flamante Maestro Pokemon, paro de su asiento casi al instante de terminar su última palabra -¡Chicos! Juguemos- grito al llevarse entre sus manos la botella llena de su amigo castaño
-Tu puedes Ash!.... Fondo... Fondo... Fondo...-


Su recuerdo fue interrumpido por un ligero empujón que lo hizo volver en si. Risotadas femeninas se escucharon ante él -Lo... Siento!!!- grito la mujer por debajo de sus cabellos

-Debes tener más cuidado-


-¡No tienes por que... D-decirme.... eso! Yo... Y-yo soy la mejor Líder que Ciudad Celeste tiene... Así que no te metas en mis asuntos- la chica descubrió su rostro para mostrar sus ojos verdes tan desorbitados como cualquier persona con alcohol en sus venas y pareció reconocerlo. Peino sus rizados pelirrojos ante el poco asombro que le produjo su presencia y se equilibro para volver a su lugar

-¡Misty! Espera-

-Yo... Y-yo me boy- la pelirroja avanzo sin firmeza en sus pisadas hacia la barra donde docenas de hombres la esperaban impacientes -¡Chicos!"- exclamó fuerte mientras avanzaba lentamente -He vuelto-

-Preciosa donde has ido- la cuestionó un hombre robusto con mala apariencia

-Emmm... Fui... Y-yo... "Fui al tocador" jajajaj- rió divertida ante su respuesta lenta y sin sentido. El estado en el que se encontraba no era el necesario para saber la razón de sus rizas y su mal sentido del humor

-No me gusta que me mientan, linda. Te he visto hablar con otro hombre-

-¿Sabias que estas demasiado obeso?... Pero no te preocupes, yo te daré unas clases de natación en mi "Gran" piscina- volvió a reír grandemente, consecuencia del liquido que se encontraba dentro de su sistema. Las incoherencias en sus palabras eran notorias y cada vez empeoraba más

-Tomare eso como una ofensa- el hombre acortó la distancia ante ella, la sujeto de la muñeca y tomó su rostro salvajemente -Recuerdo haberte mencionado mi sensible personalidad-

Misty volvió a reír ante el dolor que le producía la fuerza bruta que se oprimía su muñeca. El olor a cerveza que él desprendía de su boca, era insoportable y esa cara llena de bello le parecía algo divertido en medio de su alucinado mundo -No creo que esa sea la mejor manera de tratar a una dama- Ash apareció tras el agresor. Se mostraba molesto e irritado. Mantenía su vista fija al daño que aquel hombre le producía a su amiga en su muñeca y se frustraba aun más al verla en aquel estado

-Me pregunto ¿Quien rayos te invito? Esto es una discusión de pareja- el hombro oprimió las mejillas suaves de la muchacha y meneo su cabeza transmitiendo una respuesta positiva de parte de ella -¿Lo vez?-

-Lo único que veo es a un mentiroso con un títere en sus brazos-

-¡Oye niño! te estas pasando. No creo que te guste verme en un estado de cólera-

-Yo te diría lo mismo, pero ahora es demasiado tarde- la furia de Ash recorrió las venas en su brazo derecho impulsándolo hacia la espinilla de aquel hombre asqueroso dejándolo en el suelo retorciéndose como una víbora cazada

Misty por su parte permaneció tambaleándose sobre sus largas piernas. Lo miraba interrogante y algo sorprendida. Se había olvidado del gran problema que le había causado a su viejo amigo y lo único que pedía en ese momento era desaparecer de su vista

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Se sintió liviana como una pluma. Sus pies flotaban en el aire sin ningún problema. Sentía un olor fino y fresco, algo fuerte para describirlo pero inolvidable al olfato. Su espalda se encontraba aprisionada por algo calido al igual que sus rodillas flexionadas -Estoy VOLANDO- inquirió fuertemente ante las sensaciones nuevas que inundaban su entorno

-Creo que la palabra era "Delirio alcohólico"-

El movimiento constante le permitía permanecer consiente. -T-tu eres el ángel de la guarda- expreso con dificultad debido a la carga de líquido amargo que inundaba su sistema

-Así es... Pero algunos me llaman Ash Ketchum-

El sonido de una puerta se escucho tras ellos. Y el caer de unas llaves la trajo ante el ya conocido apartamento de su mejor amigo -Yo conozco a un Ashhh... Hice algo que debió molestarlo mucho- él la miro desconcertado. Aparto la mesa de bienvenida que se colocaba frente a un sillón largo y la coloco despacio encima de el.

-No creo que haya sido tan grave-

-Oh si que lo fue. Quise ahogar mis penas y ahora me tienes aquí en casa de un desconocido-

La pequeña mesa fue puesta de nuevo en su lugar. -Misty...- exclamo el chico azabache ante la revelación de su amiga de la infancia -Yo soy Ash...- deposito su peso sobre la pequeña mesa de madera y acerco su rostro a ella para que no desvariara solo -Y se que no pudiste asistir a mi fiesta por motivos mayores, así que no tienes por que emborracharte por eso-

-Ash!-

-Así es Misty... Soy yo-

Unas lagrimas cristalinas no se hicieron esperar dentro de sus ojos verdes -No llegue a tiempo- sollozó tristemente, frustrada por todas las cosas horribles que había echo

-Lo se, lo se.- él se acerco un poco mas. Seco las lagrimas rebeldes que resbalaban al costado de sus ojos verdes y acaricio su cabello naranja con suavidad -No llores, me haces sentir mal-

-Tengo un secreto que quiero contarte- ella lo miro con insistencia en sus ojos. Las lágrimas seguían surgiendo debido a su estado y al secreto apasionado que guarda.

-No creo que sea necesario decirlo en tu estado- dijo él mientras acariciaba sus mejillas rozadas. La piel suave de su amiga era tan llamativa que no podía controlar la yema de sus dedos. Trazaba con delicadeza la curva de su nariz, el contorno de sus labios y la simetría de sus cejas delgadas

-Ash... estas "TAN" guapo-

-Y tu eres hermosa- El aludido acerco mas su rostro. Junto su nariz en la mejilla pálida de su amiga y comenzó a hacer el mismo recorrido que anteriormente hacia con la yema de sus dedos. Junto sus manos en los pechos de ella y concluyo su excitación con un beso apasionado. Exploro un poco más debajo de su blusa y al costado de las pequeñas caderas. Se deshizo de los colchones que impedían el movimiento y tomo su rostro para él, hasta que su conciencia lo reprendió duramente. Se aparto de ella lo más rápido posible y le dio la espalda avergonzado por su anterior comportamiento. -Yo... No quise propasarme tan brutalmente- sus mejillas morenas ardieron de calor mientras obligaba a su cuerpo a comportarse. Suspiro tragando sus necesidades y se dio valor para mirara su amiga.

Ella permanecía en el sillón. Dormía placidamente sin quejas en su rostro. Su blusa se encontraba desordenada en todo sentido. Las últimas gotas de líquido amargo se reflejaban en los lados de sus mejillas y un adorable gesto desprendía su juvenil rostro. Ella nunca se daría cuenta lo que "él" estuvo a punto de suceder y eso lo hacia sentir alivio puro.

3/8/08

El chico del 5-12 (X)


--.:Cap. X:.--


El reloj volvía a sonar con todas sus fuerzas estremeciéndola bajo las sabanas. Había olvidado la importancia de ese día, dormir era su única prioridad. Movía su cuerpo con irritación al sentir el timbre de campanas cerca de su oído, en verdad odiaba despertarse tan brutalmente... Estiraba su cuerpo con irritación sobre sus sabanas y bostezaba un par de veces. Sabia que levantarse seria una total molestia, así que comenzó a contar en su cabeza un mínimo de 5 para levantarse de golpe. -Que hora es- inquirió con voz cansada y adormilada mientras paraba el sonar de su despertador. Talló con irritación sus ojos verdes antes de centrar su vista borrosa en el reloj integrado de su aparato y vagó por unos segundos -8:30 a.m.- su voz volvió a salir cansada y gruesa, como cualquier persona en las mañanas... Pero había algo más. Dirigió su vista al calendario de Hello Kitty que mantenía al costado de su cama y centro su vista en el día actual -Domingo- indico con su dedo -¿Por que puse mi despertador tan temprano?- ahogó entre sus manos otro bostezo proveniente de sus labios y tallo de nuevo sus ojos. Ignoro el compromiso que "seguro" tenia para ese día y volvió a recostarse en su lecho.

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Un horrible sonido la despertó de nuevo, pero esta vez no se trataba de su amado despertador. El sonido más bien se asemejaba a un objeto pesado que había colapsado en el suelo del apartamento vecino. Retiro sus sabanas dispuesta a protestar por el escándalo que provocaba el hombre sin cerebro. Camino hacia su guardarropa y miró en su espejo su silueta. Acomodó un poco su cabello naranja y peino sus mechones rebeldes. Retiró su pijama de algodón apresurada por salir y gritar lo primero que su mente sugiriera. Se coloco una blusa clara de tirantes y un short negro que guardaba tras sus cajones. -Un momento- se paro a si misma y coloco una de sus manos bajo su mentón -¿Por que tengo ropa lista?- vagó en sus recuerdos por un instante y encontró su propia respuesta "Te ayudare" murmuro su propia voz en su cabeza... -¡Lo había olvidado por completo!- Cerró su closet lo mas rápido que pudo y se dirigió al apartamento donde se suponía debía estar hace 3 horas.

Corrió lo mas rápido que pudo, evitando cualquier obstáculo que se entrometiera en su camino. Deseo encontrar las palabras adecuadas antes de tocar la puerta que se mantenía frente a ella y suspiro dándose fuerzas para progresar en su día.

El rechinar de la puerta llamó su atención antes de que girara completamente la perilla. Restó dos pasos de su lugar y peinó su cabello rojizo claro. -OH- Sonó una voz asombrada frente a su rostro -Tu de nuevo- prosiguió el rasposo y quejumbroso tono -No te preocupes tus peces están muy bien cuidados... Aun que no se como has obtenido esta dirección... Quizás ya te diste cuenta lo famosa que soy y viniste hasta acá., por que alguna revista de chismes ya esta difundiendo cosas entre Ashii y yo... Pero debo decirte que solo el 10% de lo que difunden es mentira- la chica se detuvo, suspiro profundamente para tomar aire y rió tan fuerte como el tono de su cabello rubio. Ella lucia espectacular, una minifalda rosa y un TOP verde eran las pequeñas prendas que cubrían su escultural cuerpo. Tacones de plataformas adornaban sus cortos pies y accesorios de colores variados se enredaban en sus muñecas y en su cuello para alzar más su glamour.

-Yo...- musitó asustada la pelirroja que continuaba en la puerta -Me equivoque de apartamento- Tembló un poco antes de girar sobre sus talones y caminó lentamente con el fin de alejarse de ese lugar erróneo

-¿Quien era?- una cuestión masculina, sonó detrás de su espalda

-Nadie en especial- exclamó la voz femenina ya conocida por ella

-¿Misty?- su nombre llego hasta sus oídos. Volteó su rostro por la costumbre de responder a las palabras que conforman su nombre y su rostro volvió a tornar sorprendido -Creí que no vendrías- el abogado atractivo hizo su aparición, pero ahora él era diferente... Sus típicos trajes habían sido omitidos por ropa simple y normal

-Yo...- el balbuceo volvió a sus labios ante la presencia de aquel hombre -Yo- repitió involuntariamente y tocó su pecho para calmar su adrenalina que se depositaba en su corazón

-Estas algo pálida- Ash avanzó hacia a ella -¿Te sientes bien?- preguntó después de acortar la distancia y depositar su palma sobre la pálida frente de la muchacha

Tragó saliva asustada por el primero contacto con su piel. Él era tan calido y suave que si el momento hubiese sido uno distinto, su reacción había sido mas explosiva -Si- murmuró ante los ojos castaños que la recorrían -Yo venia a decírtelo- su voz bajo de tono para asegurar sus palabras. Bajó su cabeza espantada por la respuesta que acarrearía su comentario y titubeo un poco antes de mover algún músculo

-Eso es malo, mañana tenemos el primer enfrentamiento con el juez-

-No te preocupes Ash... Yo estaré bien para mañana- un agradable ambiente rodeo aquella amena charla que se estaba formando entre ellos, parecían conocerse desde hace tiempo y el hilo de la conversación iba por muy buen camino

-¿Ash? Ósea que ya se tutean- la rubia se coloco al costado del moreno interrumpiendo todo rastro de paz que se encontrase a su alcance. Cruzó sus brazos expresando su indignación hacia él, por dejarla sola y olvidada... Asegurándose de que la conversación acabara antes de que comience -Como que no es tu estilo- dijo hacia él

La calida mano desapareció de su frente para depositarse en su mejilla -Estas algo fría- inquirió algo preocupado en su semblante -No deberías estar aquí, te llevare a tu apartamento

Los grandes ojos negros de la famosa rubia se abrieron al escuchar aquellas palabras- QUE - gritó tan fuerte que se hizo notar antes de que su amigo desapareciera con aquella intrusa

-Ahora vuelvo-

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Entraron juntos a su apartamento, aquella era la primera vez que él estaba allí adentro... Y eso la aterraba...La luz de la tarde era la única que alumbraba los adentros de su hogar. Aun que él no había avanzado mucho desde la entrada... Podía decirse que había entrado por completo.- ¿Estas segura que vas a estar bien?- protestó ante la urgencia por estar sola

-No es nada-

-Aun sigo creyendo que debo llamar al medico-

-No será necesario, solo es el nervio-

-No tienes por que sentirte nerviosa, si dices la verdad, todo se solucionara-

-No conoces a mis hermanas-

-Creo que tienes razón... Pero no creo que sean peor que su abogado. Para serte sincero, también me aterra enfrentarme al señor Oak-

Misty lo contempló por debajo de los únicos dos escalones de su entrada. Mordió su labio intentando controlar las ganas de besarlo y restó dos pasos antes de que su necesidad se apoderara de su control -Lo intentare- concluyó no muy convencida de su situación actual y giro su cuerpo para quedar de espaldas.

Él la examino pero su madurez le permitió retirarse y dejarla descansar -Nos vemos mañana en el juzgado- sus pasos hicieron presencia gracias al tono de sus pisadas y un último golpe se escucho al cerrar la puerta

- Eso fue cruel Ash. No sabia que tenias a alguien como ella -