25/6/08

Instinto III


Instinto
Cap.- III


-Tardaste mucho- indico la señora de avanzada edad que se encontraba frente a él-Llevamos esperando casi 2 horas- Se acomodo en la silla corrediza ante la incomodidad de su cuerpo y cruzo sus brazos en espera de alguna buena excusa departe del moreno que se mantenía delante de ella.

-Lo se Madre, pero no puedo decirle un "No" a Roberth- el recién llegado camino hacia ella con lentitud. Acomodo su corbata al rededor de su cuello y se despojo del terrible saco negro que cubría gran parte de su cuerpo

-¿Y que hay de tu pobre hijo?-

-¿Él esta aquí?-

-Ha estado deprimido desde que salimos del Gimnasio. Creo que ver llorar por primera vez a su madre le ha causado una gran impresión-

-Yo trate de detener la decisión que Misty tomo-

-Crees que ella tiene la culpa de que el pequeño este tan mal-

-Yo... no lo se-

-Oh!- murmuro la señora con un eje de ironía en su voz -Casi se me olvida- Delia volvió a acomodarse sobre la silla y desenredó sus brazos. Plancho su falda café, ante la irritación que sentía hacia su único hijo y suspiro para calmar sus sentimientos -Cuantos meses tienes sin verlo... 4, 7, 9, ¡12!-

-El trabajo ha estado muy activo y...

-Dime hijo ¿Cuantos años cumplió Marck este mes?- Ash dudo un segundo sobre tal cuestionamiento. Coloco su mano bajo su mentón y medito los años que llevaba casado, y los años que se había mantenido como novio de su pelirroja -¡Cumplió 4 años!- grito Delia ante la espera de su respuesta

-Me indigna saber, que piensas que no se la edad de mi propio hijo-

-Entonces debes ayudarlo. Él todavía no pronuncia bien algunas palabras y creo que es debido a su falta de confianza-

-Es normal que Marck no prenuncie algunas palabras a la perfección... Él es tan solo un bebe... No puede hacer cosas que los niños mayores hacen-

-Se que piensas que tu hijo aun es demasiado pequeño- La insistencia del joven padre supero las expectativas de Delia. Paro de su asiento dispuesta a dejar en claro el asunto al que había acudido y camino lentamente hacia él -Yo pienso lo mismo de ti- Apoyo sus maños en los hombros de Ash y miro aquellos ojos achocolatados que amaba -Pero debes entender que él esta creciendo y necesita desarrollar sus habilidades al máximo-

-Eso lo se-

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La oficina en la que se encontraba era demasiado pequeña para él. No superaba en nada al gran Gimnasio de donde venia ni mucho menos al cuarto que compartía con su querida madre -Hey Ocen- Murmuro la mujer que se encontraba a su lado -¿Te gusta mi casa?- el pequeño volvió su mirada a ella y cuestiono en su cabeza tal afirmación.

-¿Casa?- inquirió preguntándose, si en verdad aquel pequeño cuarto podría ser un hogar. -Pero... ¿Ondee duermes?-

Duplica avanzo hacia un pequeño escritorio de metal. Acomodo unos papeles que se encontraban desordenados encima de el y corrió su silla hacia ella. -Esta es mi cama- murmuro mientras dejaba caer su peso en la cómoda silla gris

-¿Esa es cama?- él infante volvió a dudar sobre todo lo que su nueva amiga decía. Imaginaba que podían ser sus facultades mentales... Recordaba lo que su madre decía de las personas especiales y suponía que por alguna razón aquella chica no podía retener su nombre (Marck) a y hasta imaginaba que aquel lugar tan incomodo podía ser llamado casa. Todo aquello le daba razones para pensar que aquella chica tan rara "si" era una persona especial

-¿Que piensas pequeño?- interrumpió sus pensamientos infantiles y lo invito a avanzar con un movimiento de sus manos

-Eres especial- insinuó el pelirrojo con gran alegría al encontrar una respuesta de sus razonamientos

-¿Lo dices por que duermo en esta oficina o por que has descubierto lo bella persona que soy?-

-Mami dice: "Las personas especiales son únicas y raras"- su vocabulario era demasiado infantil. Se comía las "S" y las "R". Pausaba sus palabras intentando alcanzar el tono que cada una requería y dudaba en agregar o quitar alguna vocal-

Duplica ignoro sus malas pronunciaciones y intento entender lo máximo posible que el pequeño expresaba -Típico de Misty- exclamó sonriente al poder encontrar el modo de contestarle al infante -Entonces debo razonar que crees que padezco de mis facultades mentales-

-Sip- La muchacha lo miro por encima de su escritorio gris. Ese niño era demasiado inteligente y audaz, pero... No comprendía por que sus palabras aun no eran claras.

-¿Puedo preguntar algo?- Rodeó su pequeño cuerpo y lo alzo para depositarlo en sus piernas

-Sip- índico el moreno por debajo de la mandíbula de la muchacha postro su atención en lo próximo que ella diría

-¿Que pasara con la guardería a donde asistías, pequeño?- Duplica lo sintió ponerse rígido. Pensó en consolándolo otorgándole un gran abrazo y formuló una nueva pregunta para arreglar su anterior error -¿Cuantos años tienes Mar?-

El pequeño alzó 4 de sus dedos e intento sonreír, pero no tuvo exito

14/6/08

Instinto Cap.I


Instinto
Cap.- I


El sonido de un teléfono particular se escuchaba por todos los pasillos del gran gimnasio. Los tonos de marcado dejaban libres aquellos campaneos que expulsaban sonidos punzantes e incómodos que a cualquiera irritarían con facilidad... -¡Diga!- respondo casi de inmediato una chica de cabello Azulado. Sus ojos medio abiertos daban la impresión de que había sido victima de los escandalosos timbres del teléfono y sus grandes bostezos comprobaban lo anterior.

La pantalla de la video llamada se encendió minutos después, dejando al descubierto al locutor de tal repentina llamada. Su rostro ocultaba su verdadera edad, vestía una elegante camisa blanca de mangas largas y una corbata grisácea la cual se acomodaba floja al rededor de su cuello -Hola Violet, disculpa la molestia- exclamo apenado al ver el estado en que se encontraba -¿Podrías comunicarme con Misty-

Los grandes ojos de ella se abrieron al contacto con la imagen de aquel muchacho. Las instrucciones de comunicarlo de inmediato con su hermana pequeña se borraron de su mente y los horribles escalofríos inundaron su piel blanca.-Ash- inquirió tragando saliva y desviando la mirada de él -Ósea, como que es demasiado temprano para llamar- pronto, su tono de piel comenzó a tornar rojiza y sus piernas empezaron a temblar debido a la gran carga de vergüenza que se depositaba en sus hombros

-No te preocupes Vilet- escucho ella desde la otra línea -Roberth no se encuentra aquí- la muchacha pareció serenarse un poco. Peino sus largos cabellos azulados y acomodo los pequeños tirantes de su blusa clara

-¿Por que no lo dijiste antes?- murmuro apretando el tubo del teléfono entre sus manos. -La llamare enseguida Ash- su silueta desapareció de la pantalla, sus pasos eran los únicos sonidos que se escuchaban en el lugar, parecía que todos se habían puesto de acuerdo para no aparecer por los alrededores de la video llamada; a comparación de otras veces, las cuales veía de reojo a Treacy vagando por el pasillo principal o divisaba a Lily caminar por el mismo rumbo saludando inconscientemente a la pequeña cámara incrustada. Pero nadie se divisaba cerca

-¿Quien es?- la ultima palabra sonó larga y punzante. Con un gran toque de inocencia y carisma expresada con demasiada dificultad y no muy clara a los oídos de cualquier persona -¿Quien es?- repitió la pregunta con el mismo tono. Ash parpadeo un par de veces, coloco sus pupilas en la pantalla de video llamada y espero impaciente otra palabra de su nuevo compañero de línea.

El rechinar de un objeto se escucho por fin dejando en ascuas la curiosidad del maestro. Quizás podía ser un banco, una silla o uno de los tantos objetos que misty utilizaba para sus eventos en el gimnasio -¿Quien eres tú?- cuestiono él antes de que el ruido cesara

Un rostro infantil de un pequeño niño se dibujo en la pantalla -Soy Mar- pronuncio su nombre erroniamnete. Sus ojos castaños eran grandes e inocentes, su cabello pelirrojo cubría graciosamente su frente y su color moreno claro escondía aquellas mejillas rosadas, típicas de su corta edad

-Hey campeón, lograste alcanzar el teléfono... Papa esta orgulloso de ti- el silencio se apodero del pequeño pelirrojo. Parecía temeroso de algo, sacudía su cabeza con irritabilidad y miraba a su alrededor ansioso -¿Que pasa Marck?- su padre se encontraba frente a él, y eso lo asustaba demasiado.

-No- murmuro el pequeño y su rostro volvió a desaparecer a la vista de su padre. Unos pasos fuertes se escucharon a continuación y nuevo rostro inundo la pantalla

-¿Ash?- Replico la nueva voz antes de colocar su mirada sobre él

Él la miro por unos minutos, los cuales parecieron detenerse, ella estaba igual de hermosa... Sus ojos verdes comparables con las olas del mar, su cabello ligeramente encendido como una hoguera calida y aquella piel suave, tersa y llamativa...-Misty, ¿Adonde fue Marck?- cuestionó preocupado, a su actual esposa

-¡Claro! ahora soy yo la que debe dar explicaciones- Ella lo miro con disgusto. Apretó el teléfono con furia al costado de su mejilla y carraspeo sus dientes con recelo. El ambiente torno tenso para el Maestro, sabia lo que había echo mal pero no se acreditaba toda la culpa

-No entiendo lo que dices- dijo él, mientras activaba su escudo para tal afirmación. Las peleas de pareja eran normales para los años que tenían juntos pero cuando se trataba de hablar sobre el pequeño morocho… Había algo que no le permitía ganar aquellas batallas

-¿A caso se te ha olvidado lo que le hiciste a ese pequeño niño?-

-No fue mi intención faltar a su fiesta de cumpleaños-

-Debí saber que dirías eso. Entonces debo entender que tampoco fue tu intención faltar a su ingreso en la guardería, a su recital y a su primer espectáculo-

-Sabes que trabajo duro-

-Te equivocas. Estoy muy consiente de que trabajas mas de la cuenta- Misty mordió su labio inferior, apretó su puño libre y miro con insistencia la pantalla donde él se dibujaba -Por ello he estado pensando en enviarte a Marck mientras el Gimnasio se recupera- su voz se debilito creando un nudo en su garganta, cerro sus ojos luchando con el agua ardiente que amenazaba sus pupilas y suspiro profundo... La sola idea de aceptar separarse de su pequeño e inocente hijo la ponían en ese estado depresivo difícil de alejar -Desde que yo y Marck llegamos a Celeste, tus visitas han disminuido, y eso le provoca mucha inseguridad- exclamo no muy convencida de sus propias palabras….

-Pero...

-Ya me decidí Ash, son dos años sin su padre ¿Crees que quiero que te odie mas adelante por no estar a su lado?- Un liquido ardiente inundo sus ojos verdes debilitando aquella mascara dura que trataba de sostener

-Entiendo Misty-

Instinto


Instinto
Cap.- II



Jugueteaba con sus pequeños pies, los cuales colgaban desde su asiento. El suelo se veía inalcanzable desde sus ojos castaños y las ansias parecían no desaparecer en su reducido estomago. Deseaba tanto salir de aquel lugar tan raro, lleno de personas que no paraban de correr de un lado para otro sonriendo sin importar que sus manos estuviesen llenas de cajas y carpetas. Ignorando el echo de que sus miradas se centraban solo en él... Sabia que su padre era importante en aquel lugar, era un niño inteligente y audaz, pero eso no les daba razones a todas esas personas para atemorizarlo con esas miradas acosadoras -Mami- inquirió por debajo de su cabello naranja mientras mantenía su cabeza baja viendo sus tenis Rojos.

-Que niño tan lindo- indico una voz femenina por delante del pequeño -¿Eres el hijo de Ash?- la mujer se acerco con cautela, bajo su cuerpo para estar a la altura del infante y quito un poco de cabello naranja de su frente -Vaya eres la viva imagen de él, si no fuese por tu cabello diría que eres el gemelo de Ash- su mano derecha se deposito enzima de la cabeza de el pequeño y comenzó a remover todos sus cabellos cobrizos. El niño se estremeció en su lugar, odiaba que las personas desconocidas jugaran con su cabello. Le aterraba el hecho de que alguien ajeno a su mundo apareciera de repente y se tomara la molestia de pellizcarle las mejillas o alborotar su despeinados mechones.

-No me gusta- susurro él. Su voz desvaneciente era incapaz de ser escuchada por la mujer que continuaba despeinándolo, pero debía soportarlo... Debía hacerlo por su madre....

"Se un buen niño"


Alzo su cabeza con valentía. Aparto un par de mechones de sus ojos y miro a la chica que le estaba haciendo pasar un mal momento. Sus cabellos verdosos llamaron su atención inocente, su piel morocha lo hizo sobresaltarse y su estatura le produjo un gran escalofrió -Es verde- inquirió el pequeño niño tan inocente como cualquier otro

-¿Que dices?- la muchacha retiro su mano de él, colocándola bajo su mentón -Hablas de mi cabello- peino con esmero sus largos cabellos verdosos y acomodo la diadema que decoraba su melena

-¡Es verde!- el semblante del pequeño cambio radicalmente. Su rostro preocupado dio paso a una gran sonrisa que lentamente se dibujaba en sus labios, olvidando por completo el horrible sentimiento de incomodidad que antes le traía aquella chica -Igual que tío Tracy-

-¿Tracy? ¿Hablas del Chico que dibuja como Dios?- los ojos del pequeño seguían brillando con mucha ilusión -Bueno debo decirte que su cabello no es natural, a comparación del mió que ni siquiera se nota- indico la extraña antes de pasar su mano por su cabello lacio -¿Verdad que soy bella?-

El infante paro de su asiento y la miro de pies a cabeza. Pensó un breve instante en la pregunta anterior y golpeo su pequeño puno en su mano extendida, indicándo que tenia una respuesta concreta para su anterior pregunta -Mami es mas bonita- sonrió él con inocencia ante su buena contestación

La muchacha volvió a su postura normal ante aquel comentario. Miro con irritación al pequeño que no paraba de sonreírle y volvió a colocar su mano sobre su cabeza -No cabe duda de que eres el hijo de Ash-

-Me llamo Mar- inquirió, su nombre erróneamente.

-No me digas... Es un extraño nombre para un humano ¿No crees?-

-Mama dice que es lindo-

-Bueno espero que cuando seas grande las chicas no te digan que quieren sorfear en tu océano o sacar las conchitas de tu arena- la Peliverde soltó una pequeña carcajada ante su vocabulario no apto para menores de edad. Retiro su mano de entre los cabellos pelirrojos del pequeño Océano y volvió a inclinarse para quedar a su altura -Olvida lo que dije ¿Quieres?- sonrió maliciosamente ante su propia petición -Yo me llamo Duplica, gusto en conocerte pequeño Océano-

-Me llamo Mar- expreso el niño de ojos achocolatados algo molesto por no comprender nada de lo que la extraña decía

-Claro, claro. Y dime una cosa, ¿has venido solo?-

-Nop-

-¿Y quien te acompaña?-

La delgada mano del menor señalo hacia su costado, donde se encontraba una gran ventana de cristal y dentro de ella, una señora de tez blanca y mirada protectora, divisaba de cerca la divertida escena de ambos -Abuelita-

Duplica sintió el suelo temblar ante los ojos que la examinaban. Acomodo su falda del uniforme de la oficina y ajusto el cabello del pequeño intentando copiar el peinado que antes portaba -No le digas abuelita que hablamos sobre las conchitas- sus manos femeninas hicieron magia sobre la cabeza del pequeño "Agua Salada". Suspiro ante su propia obra maestra y acaricio una mejilla de él -Bueno pequeño, gusto en conocerte, pero ahora debo irme-

-Juega conmigo- le rogó el niño a la muchacha de cabello verdoso.

-No puedo, debo ir a trabajar-

-Por favor- Su suplica era demasiado tierna, con un toque de melancolía e inocencia combinadas. Algo que a muchas personas de corazón puro les llegaba hasta el alma, pero Duplica era fuerte para aquel tipo de situaciones

-Te digo que no puedo pequeño Ocean-

-Por favor- volvió a pedir con más drama en sus palabras y brillo en su mirada

Duplica perdía la lucha ante aquella ola de sentimientos mezclados, quizás ella no era tan fuerte como imaginaba o simplemente aquel pequeño tenia algo que nadie podía negarse a cooperar con él-No... Es que yo...-

-Por...favor-

-Rayos- murmuro resignada y agotada ante la lucha -¿Te dije que eras la viva imagen de Ashyboy?-